Una forma de trabajarconstruida en consulta
Mi manera de trabajar parte de una idea sencilla: antes de aplicar una técnica, hay que entender a la persona que tienes delante. La práctica clínica, la formación continua y la observación me han permitido desarrollar un enfoque propio, adaptado a cada caso.
Experiencia clínica y formación continua
Mi formación ha evolucionado junto con mi práctica clínica. Cada etapa profesional me ha permitido incorporar nuevas herramientas, contrastarlas en consulta y quedarme con aquello que considero realmente útil para cada persona.
Consulta y aprendizaje clínico
Trabajar diariamente con personas diferentes obliga a observar, escuchar y adaptar. La práctica clínica continuada me ha permitido desarrollar un criterio que no depende de protocolos rígidos, sino de la valoración individual de cada caso.
Experiencia en clínicas privadas
Parte de mi trayectoria profesional se desarrolló en Madrid, trabajando en entornos clínicos exigentes y atendiendo a personas con perfiles y necesidades muy diferentes. Esa etapa amplió mi manera de entender la atención individualizada.
Formación en Beijing University of Chinese Medicine
Parte de mi formación en Medicina Tradicional China tuvo lugar en la Beijing University of Chinese Medicine (BUCM), una de las instituciones académicas de medicina china más reconocidas internacionalmente. Allí profundicé en la MTC dentro de su propio contexto académico y clínico, bajo la supervisión del Dr. Wang Mianzhi, una de las figuras más influyentes de la Medicina Tradicional China moderna y referente en la enseñanza y desarrollo de la formulación tradicional.
Formación y evolución constante
A lo largo de mi trayectoria he continuado estudiando diferentes formas de entender y aplicar la acupuntura, ampliando progresivamente mis herramientas y mi capacidad para adaptar el tratamiento a las características de cada persona.
No trabajo desde una técnica, sino desde lo que necesita cada caso
Acupuntura, medicina tradicional china y distintas técnicas de trabajo corporal forman parte de mis herramientas. La elección no parte de aplicar siempre lo mismo, sino de valorar qué enfoque puede tener más sentido para la persona que tengo delante.
La técnica importa. La persona, más.
La valoración individual es el punto de partida antes de decidir cómo trabajar.
“Dos personas pueden llegar con el mismo dolor y necesitar enfoques completamente distintos. Por eso, antes de decidir cómo tratar, necesito comprender qué está ocurriendo en la persona que tengo delante.”
Si quieres que valoremos tu caso, cuéntame qué te ocurre
No necesitas saber qué técnica necesitas. El primer paso es entender el problema y ver qué enfoque puede tener sentido.